Los 7 Mitos del matrimonio que han causado más divorcios


¿Sabías que uno de los grandes enemigos del hogar son los mitos del matrimonio? Creemos que viviremos lo que todo el mundo vive o asumimos nuestra historia es una más del montón.


Cuando me casé, pensaba que el beso de la boda nos hacía UNO de manera automática. Asumía que el "vivieron felices para siempre" era parte del kit que me daban con el vestido de novia.

Pero, el mismo día de nuestro matrimonio, cuando íbamos camino a la playa, nos dimos cuenta que no era así. Tuvimos nuestra primera discusión y en mi mente, yo sentía que esto era una "premonición" de lo que íbamos a vivir en nuestro matrimonio.


¿Qué hacer?

  1. Conocer los mitos del matrimonio.

  2. Conocer lo que Dios dice al respecto.

  3. Elegir creer lo correcto y vivir en libertad.

7 Mitos comunes del matrimonio:

Te voy a compartir los mitos más comunes que todos creemos en el matrimonio y algunas pautas para destruirlos definitivamente.


1. De (sentir el) amor se vive:

Los sentimientos no son malos, el problema es asumir que por ellos nuestro hogar va a ser "bueno" o "malo".

Muchas parejas se casan en este tiempo pensando que solo sintiendo las "mariposas en el estómago" es suficiente y no es así.

Una buena preparación para tu matrimonio te ayudará a tener un mejor acople. ¿Te gustaría que te hablara al respecto? ¡Escríbeme en los comentarios! Me encantaría contarte algunas áreas en las que todo soltero o novio necesita prepararse antes de casarse.


2. Los hombres solo quieren sexo:

Déjame sorprenderte porque a lo mejor, te imaginabas que tu esposo solo iba a querer tenerte en la cama las 24 horas. Si esto no sucede, tu esposo no es un extraterrestre.

La alimentación, los malos hábitos, el estrés, las distracciones digitales, la sobrecargo laboral, las adicciones y la falta de respeto pueden modificar las conductas sexuales de los hombres. No significa que si tu esposo y tu tienen menos relaciones sexuales que tu mejor amiga, tu matrimonio está en problemas ¡No te afanes!


3. Las mujeres no quieren sexo:

Si te dijeron que la conducta sexual de las mujeres debía ser reprimida o guardada y te das cuenta que tu cuerpo dice otra cosa, tampoco significa que tu eres de otro planeta. Puede darse el caso que tu sientas deseo y eso no te hace una mala mujer.

Incluso, si tu no sientes que tu deseo sexual es constante, no significa que sea un capricho tuyo. Recuerda Dios nos hizo seres sexuales y una sexualidad sana en el matrimonio, es el resultado de un proceso, no algo automático.


4. Sin hijos no hay familia:

Uno de los grandes mitos del matrimonio es asumir que si no tienes hijos, aún tu esposo y tu no son una familia. La primera familia fue instituida por Dios y estaba conformada por Él, Adan y Eva. Los hijos se unieron a ellos con el tiempo.


5. Nos casamos y automáticamente somos uno:

Déjame decirte que si hubo un mito del matrimonio que me afectó a mi directamente fue este. Yo estaba segura que el propósito de mi relación con Samuel era casarme y luego comprendí que la boda fue solo el lugar en dónde comenzó nuestra historia.

Si aún después de casarte sientes que siguen siendo diferentes y que les cuesta ponerse de acuerdo ¡Es normal! a todos nos pasa... vas a ver como con el tiempo se van acoplando mejor o cómo a pesar de sus diferencias logran disfrutarse mutuamente.

Por cierto, este es uno de los temas que más he tratado en mi matrimonio y de los que más me preguntan. Si quieres que te hable un poco más al respecto, escríbeme en los comentarios y me encantará hacerlo.


6. No necesitamos ayuda en nuestro matrimonio, sabemos todo lo necesario:

Querida mía, no hay peor ciego que el que no sabe que no ve. Si crees que no necesitas de ayuda para crecer en tu matrimonio, es posible que el mismo se estanque. Busca siempre rodearte de mentores, amigos, asistir a cursos y formarte para tu rol de esposa.

7. En el matrimonio siempre vamos a estar enamorados y si ya no siento lo mismo que antes, se acabó el amor y no hay salida.


Si hay un mito en el matrimonio que se ha vuelto común e incluso se defiende como real, es este. El enamoramiento es una etapa fisiológica de las parejas, no significa que si se acaba no vuelve. No, en Dios, todas las áreas van a crecer y tomar cada vez más fuerza. Lo único que necesitas es sincronizarte con el cielo y dejar que desde alli, la fuente de poder de tu hogar sea alimentada.


Mi esposo y yo nos casamos sin estar enamorados y siendo dos completos extraños.

Comenzamos sin "amor" y hoy en día, el Señor ha restaurado nuestro hogar para poder vivir en un pedacito de cielo. ¿Cómo sucedió? Te invito a leer mi libro Diario Para esposas jóvenes. (Lo encuentras en mi tienda)



¿Te gustó este post? Déjame saberlo en los comentarios y escríbeme cuál es el mito que te gustaría que profundizáramos en estos días.


Gracias por leerme, gracias por hacernos parte de tu familia.

Un abrazo gigante.


Oh y por cierto, te dejo un resumen de lo que hablamos en la siguiente galería

¡Compártela con quien lo necesite!




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